diumenge, 23 de desembre de 2007

Elx medieval - David Garrido -Información

Imagen de la Elx medieval

Cómo era la Elx medieval Desgraciadamente pocos vestigios se conservan de aquellos tiempos, sólo algo del entramado urbano, en algunos casos con presencia en la nomenclatura del callejero, de aquella villa amurallada y sus dos arrabales extramuros. Conquistada en el año 1296 por Jaime II de Valencia, Aragón y Cataluña, desde el 21 de noviembre de 1304 se integró de derecho en la estructura foral valenciana. A partir de entonces se rigió por los Furs: el «justícia» era la más alta magistratura municipal, elegido por el «batle» o baile en nombre del señor, y era competente en las causas judiciales, mientras que cuatro «jurats» o jurados, encabezados por el «jurat en cap», constituían el poder ejecutivo y administrativo, dependiente en su nombramiento del Consell, formado por los notables de la villa y que se elegían por cooptación. Esta fue la estructura foral de la Elx medieval y moderna hasta la abolición de los Furs en 1707 y la sustitución de las magistraturas autóctonas por otras a la manera castellana, los alcaldes y regidores.
Los oficios de gobierno, o sea, políticos, tenían una duración anual. Por debajo de «justícia» y «jurats» se situaban los demás cargos municipales. El «síndic» era el abogado del Consell y tenía un sueldo anual de 70 «sous» valencianos, tal y como consta en un documento de 1371. El «racional» o «clavari» era lo que hoy en día un concejal de hacienda y el «mostassaf» -almotacén en castellano- era el encargado de velar por el orden público (el jefe de la policía municipal de la época) y también, importantísimo, del buen funcionamiento del mercado. Los notarios, como hoy gente muy influyente, eran los encargados de la redacción de las actas y de toda clase de escrituras, públicas y privadas. La carrera notarial estaba reglamentada por las leyes del reino y en Elx, como en el resto de ciudades y villas de la confederación catalano-aragonesa, los notarios se reclutaban de la élite social. Eran, sin embargo, elegidos para el ejercicio de sus funciones por el Consell y aceptados por los demás colegas (el colegio profesional como tal no existía), como ocurrió en 1370 en el reconocimiento de Guillem Gonçales, apoyado por los notarios de la villa Pau de Malla, Jaume Trilles y Llorenç Pinyol.
¿Dónde se reunía el Consell A falta de local exclusivo lo hacía o en la iglesia de Santa María o bien en la torre fortaleza de la Calaforra. En ocasiones también se reunía en los pórticos de la Plaça Major, la que hoy conocemos como «de la Fruita», antes de que se habilitase una sala para tal efecto en la llamada Torre del Consell, sobre la «llotja» o lonja. Pero eso no ocurrió hasta el año 1441. El 13 de septiembre de 1358 el Consell General -formado por todos los cabezas de familia de Elx- se reunió en la iglesia de Santa María, convocados por el toque del añafil, como era la costumbre, para jurar fidelidad al rey en la persona del gobernador del Reino de Valencia Garcia Lloris y a su señor el infante Martín, también representado por un alto oficial real. Domènec Llull fue elegido por la señoría para el cargo de procurador de Elx y Crevillent.
El procurador era una especie de «alter ego» del señor. En 1382 sabemos que ejercía el cargo Francesc Sempere, que mantuvo un pleito de jurisdicciones con el «justícia» al atribuirse la custodia de la judería o «call» en viernes santo. El otro oficial de la señoría era el «batle», que era el administrador del patrimonio señorial y el representante de los derechos -feudales y enfitéuticos- de la señoría.
Villa amurallada, Elx era una población que se protegía del peligro exterior por una poderosa muralla de tapial con barbacana (muro exterior de menor altura) y foso de 1.420 pasos. Tenía ocho torres grandes y dieciséis menores. La Calaforra formaba parte del entramado defensivo, por la parte donde estaba la Porta d'Alacant. Seguía la muralla por la calle del Fatxo hasta la torre llamada Get. Detrás del Alcàsser de la Senyoria había una pequeña puerta. Se supone, así lo explican las descripciones de la época, que el Alcàsser, que hacía las funciones de casa del señor y cárcel, se comunicaba con la Calaforra por un corredor subterráneo, que sería inutilizado posteriormente. Hacia el cauce del Vinalopó, la Rambla, se encontraba la torre de Cotí, que hay quien dice que también conectaba con la Calaforra por un túnel, cegado por el marqués de Lendínez en 1880. Continuaba la muralla hasta la actual Plaça de Baix, que albergaba la lonja, el Ayuntamiento actual, que se abría al exterior por la Porta de la Llotja o de Guardamar. La muralla continuaba por donde se encuentra el Calendura, o sea la torre de la Vetla, hasta la torre Santi y la Porta Alta, que estaba en la calle del Trinquet. Cerca se encontraba la torre Vill, demolida en 1902, y desde aquí el muro se extendía hasta la Calaforra.
En los siglos medievales la iglesia de Santa María, como puede suponer el lector, no tenía el aspecto que muestra en la actualidad. La vieja mezquita fue derruida finalmente en 1334, para así levantar un templo según los gustos del gótico del momento, una iglesia sencilla, todo hay que decirlo, por la falta de medios, y que a finales del siglo XIV todavía estaba en construcción. Nos consta que el 3 de septiembre de 1379 se estaba pintando la tercera arcada. La fábrica de esta edificación persistió hasta el año 1492. Extramuros estaba la iglesia del Salvador, fundada en 1276, un templo de pequeñas dimensiones para asistir a los cristianos que habitaban extramuros. También fuera de la villa amurallada se encontraba la ermita de Sant Jordi, edificada por el Consell en 1370 para rememorar la victoria contra el jefe granadino Ridwân en 1331, y que hoy nos la recuerda la calle homónima. En el interior de la villa, sin embargo, estaba la ermita dedicada a San Sebastián, cuya construcción se inició en 1489. La ermita de Sant Jaume, hoy desaparecida, fue consagrada en 1437 y estaba en la calle de ese nombre. En la calle Sant Jeroni se encontraba la ermita bajo la advocación de este santo, de la cual no poseemos datos sobre su fundación. Fuera de la muralla se encontraba entonces el convento de la Mercè, construido sobre los otrora baños árabes, un edificio que el infante Manuel donó en 1270 a los frailes mercedarios de Santa Eulalia de Barcelona. ¿Y los enfermos La asistencia sanitaria era una de las grandes asignaturas pendientes. El primer hospital se construyó en el siglo XV, en el edificio destinado a almacén de grano, o «almodí». Entró en funcionamiento en 1442; hasta entonces la tan recurrida Calaforra hizo también esa función asistencial. q
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